Es difícil designar una palabra que defina a "The Old Tattoo", es una idea, un concepto, un enprendimiento. El tatuador es su creador, y su trabajo comenzó como una escalera en ascenso. Los primero tatuajes se hacían a domicilio, formándose así la experiencia y corriendo de boca en boca su nombre. Al cabo de una año y unos meses ya no era un practicante, ya no era una aprendiz, era el momento de un segundo escalón. Luego de mucho trabajo y sacrificio, el tatuador logro levantar su propio estudio. No lo fue logrando absolutamente solo, recibió la ayuda de una persona que mas adelante se convertiría en su alumno, su socio, su contramaestre. Diego Felix, su fiel amigo lo acompaña desde entonces en el largo camino. Construyendo el estudio de a dos, pudo finalmente inaugurarse el día 9 de diciembre del 2014. El primer tatuaje dentro del estudio fue realizado por este segundo integrante, de esta manera continuó el ascenso, tattoo tras tattoo se fue gestando el movimiento, ya con lugar propio. La difusión llego a hacerlo conocido en todo el barrio. El tatuador es una persona con ambición y sueños, y su capacidad de invención lo llevó a crear un nuevo proyecto. " The Old Tattoo " tiene aspiraciones de crecimiento en nivel de miembros y alcance. Llegó así la idea de "The Old Tattoo Top Model", un proyecto que implica formar un grupo de modelos femenino, tatuadas exclusivamente por el tatuador. este proyecto ya dio sus primeros pasos con la señorita Micky Mariel.
Muchas veces, en el momento de creación de un nombre se tienen en cuenta variadas cosas, que suene bien, que sea representativo, pero muchas otras veces el nombre surge solo, de un instante y hace saber a uno que ese es el elegido. "The Old Tattoo" no es solo un nombre, es una marca, pero no únicamente en el sentido comercial, sino un sello, una insignia. Es la bandera y al mismo tiempo el vértice del barco que abre camino a las propuestas. El nombre, así como en las personas o lugares, enmarca una identidad, no solo son letras y no es solo marketing, engloba una amalgama de historia, experiencia y cualidades. The Old Tatto , en castellano "el viejo tatuaje" nos hace pensar en el tiempo. Un tatuaje dura toda la vida, puede ser nuevo o puede ser viejo, pero nunca muere. Además nos remonta a los días donde el tatuaje se volvió popular, dejando de ser para convictos o marineros, rompiendo los antiguos conceptos. Los días donde se escuchó el verdadero rock, donde se usaba el cuero y se conducían los autos clásicos. Es correcto afirmar entonces, que el nombre representa de alguna manera a su creador, el Tatuador, probablemente un pez de otra pecera. Su personalidad esconde matices de otra época, pensamientos y gustos que lo hacen único. Con el tatuaje se desvanece la modernidad, no importa cuanto tiempo pase. Esta idea nos recuerda que no hay un hoy sin un ayer, que hay cosas que perduran, cambien las modas, las personas, los paradigmas, desde la antigüedad los tatuajes existieron, existen y existirán, como en la mismísima piel de uno. Se eternizan, y con ellos también los momentos, pensamientos, historias, filosofías , personas y todo eso que un día decidimos grabar hasta la tumba. Así, cuando lleguemos a ser mayores pensemos en la juventud, en las emociones, en lo que nos hizo vivir, en lo que nos hizo felices, en lo que teníamos en la mente, en los seres queridos, en nuestras historias, en nuestra identidad, todo eso, con lo simple de observar nuestro viejo tattoo.
